Abuelitos perdieron todos sus ahorros en cuestión de días. No fue por un error, ni por una mala inversión. Fueron víctimas de operaciones sospechosas que vaciaron sus cuentas, sin que los bancos les avisaran o hicieran algo para detenerlo.
La Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (Aspec) ha revelado dos casos que encendieron las alarmas. El primero: una adulta mayor de más de 80 años vio desaparecer el dinero de su cuenta mancomunada con su hijo. Años de ahorro se esfumaron de forma repentina, sin que el banco enviara una sola alerta.
El segundo caso es el de un jubilado que retiró el 95,5% de su AFP al cumplir 65 años. Decidió depositarlo en su cuenta bancaria, confiando en que estaría seguro. Al día siguiente, comenzaron los retiros: S/2.500 diarios desde el mismo cajero automático. El dinero se agotó, y tampoco hubo advertencias por parte del banco. Ambos adultos mayores reclamaron. Y ambos fueron ignorados.
Aspec denunció que las entidades financieras no activaron los mecanismos de alerta que exige el Reglamento de Tarjetas de Crédito y Débito (Resolución SBS N° 6523-2013). Este obliga a los bancos a detectar operaciones inusuales y proteger a los usuarios. No hacerlo —advirtió Aspec— es una negligencia grave que pone en riesgo a todos, sobre todo a los mayores.
La asociación pidió a Indecopi y la SBS reforzar la fiscalización, y recomendó a los usuarios revisar frecuentemente sus cuentas, mantener actualizados sus datos y activar alertas automáticas. Porque perder los ahorros de toda una vida no debería ser tan fácil.

