Análisis de laboratorio halló altos niveles de bacterias fecales y presencia de mercurio en aguas que llegan al mar de Ventanilla. Especialistas exigen que Sedapal, el Gobierno Regional del Callao y la Municipalidad de Ventanilla adopten medidas urgentes para proteger la salud pública y el medio ambiente.
Desde hace varios meses, vecinos de Pachacútec, en Ventanilla, vienen alertando sobre la presencia de abundante espuma de color verdoso en las aguas que, según afirman, son descargadas al mar tras pasar por un proceso de tratamiento a cargo de Sedapal. Los residentes sostienen que no estarían siendo tratadas adecuadamente, lo que estaría originando la contaminación del área y la presencia de continuos malos olores.
Precisamente, cerca de la playa Los Delfines opera la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Ventanilla, administrada por Sedapal. Esta instalación dispone de lagunas de oxidación destinadas a tratar las aguas residuales y reducir la presencia de bacterias y materia orgánica antes de su vertimiento al océano Pacífico.
Sin embargo, a finales de enero de este año, la congresista Noelia Herrera ya alertaba sobre la contaminación del mar de Ventanilla por la empresa estatal, por lo que realizó una inspección y una mesa técnica de campo en la mencionada playa. Dicha inspección contó con la participación de representantes de Sedapal, el Ministerio del Ambiente y el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) y tuvo como objetivo evaluar la situación ambiental del canal que desemboca en el mar de Ventanilla, en un contexto marcado por las denuncias de contaminación y a cuatro años del derrame de hidrocarburos, al que se suman cuestionamientos por presuntos vertimientos atribuidos a Sedapal.
Durante aquella inspección, la parlamentaria informó que Sedapal asumió el compromiso de abastecer temporalmente de agua potable a la población afectada mientras se ejecutaban las obras de alcantarillado correspondientes. Asimismo, señaló que se había fijado un plazo para la eliminación del canal cuestionado.
No obstante, pese a los compromisos anunciados, el canal continúa operando hasta la actualidad y, según denuncian vecinos y especialistas, presenta evidentes indicios de contaminación que mantienen la preocupación en la zona.
Prensa Chalaca junto con el ecologista Arturo Alfaro tomaron una muestra del mencionado canal que contiene las aguas de la PTRA Ventanilla hacia la playa Los Delfines y tras analizarlo en un laboratorio, se evidenció la presencia de diversos minerales, así como una elevada concentración de coliformes termotolerantes, indicadores asociados a contaminación de origen fecal.
Aguas residuales con bacteria fecal: ¿cuál es el origen?
El análisis realizado por el laboratorio Cerper muestra que el agua de mar contiene patógenos bastante elevados. De acuerdo con el ingeniero ambientalista Dante Sánchez Carrera, el número de coliformes termotolerantes están superando lo permisible.
“El número máximo permisible es de 10.000, pero está rosando los 3’300,000. La cantidad es bastante elevada y esto sucede porque las aguas que desembocan en el mar vienen directamente de las lagunas de oxidación de Sedapal”, explicó.
Para el ingeniero la desaparición de humedales en Ventanilla sería la principal causa de que las lagunas de oxidación no estén trabajando eficientemente.
“Antes todo el ecosistema de humedales era hasta la zona cercana de la costa de la playa y ahora ha habido un cambio de uso a esta tierra. Los totorales, los gramadales, los carrizales ya no están cumpliendo su función para purificar el agua”, señaló.
Lo expresado por el ingeniero Sánchez fue respaldado por Mikey Paredes, poblador de la Asociación Eco Playa Los Delfines, quien señaló que el aumento abismal de habitantes en el distrito ocasionó que las lagunas de oxidación no cumplan con un trabajo adecuado de limpieza de aguas.
“La población ha aumentado. Antes teníamos una población de 40 mil habitantes, ahora llegamos al medio millón de habitantes. Las aguas de los desagües no están cumpliendo el ciclo, es decir ya no están dentro de las lagunas 7 días, sino 2 días. Ante esto, Sedapal les está dando químicos a estas aguas, que posteriormente vienen directamente al mar”, declaró.
La presencia de estos contaminantes al mar ya muestra consecuencias que son observadas a lo largo del litoral costero: la presencia de animales muertos en avanzado estado de descomposición. Este escenario genera fuertes olores nauseabundos que, según Sánchez Carrera, representa un potencial riesgo para el medio ambiente, afectando tanto a los ecosistemas marinos como a los vecinos que residen en las zonas cercanas.
Asimismo, los peces que habitan cerca de la orilla podrían estar expuestos a residuos fecales presentes en el agua, los cuales luego serán capturados y destinados al consumo humano, afectando la salud de la población.
La presencia de animales muertos como aves y delfines se aprecia a simple vista ni bien se llega a la Playa Los Delfines. Para el ingeniero Dante, este hecho también responde a la contaminación de las aguas.
“Ellos la toman, pero la gran cantidad de metales disueltos y coliformes fecales puede estar afectando a la fauna”, indicó.
En esa línea, sentenció que ya no serían aguas residuales, sino aguas servidas puras porque ya no están tratadas naturalmente. “Son aguas totalmente contaminadas”, sentenció.
El mineral más peligroso encontrado en el agua de mar
En el análisis de laboratorio se registró la presencia de 35 minerales diferentes, siendo el más preocupante el Mercurio que registra más de 0,00005 mg/l.
“La parte del Mercurio está dentro de los estándares que nosotros como Gobierno manejamos, pero si lo comparamos con la Organización Mundial de la Salud (OMS), estamos fuera del límite”, detalló el ingeniero Sánchez.
Para el especialista, el origen del Mercurio estaría relacionado con el parque industrial de Ventanilla, en donde se utiliza una serie de ácidos y componentes químicos que finalmente son vertidos al desagüe y terminan en las lagunas de oxidación de Sedapal y posteriormente en el mar.
Finalmente, sostuvo que, aunque Sedapal tiene la responsabilidad de atender esta problemática ambiental, la entidad no contaría con la capacidad suficiente para realizar un tratamiento adecuado de las aguas residuales involucradas.
Asimismo, señaló que tanto el Gobierno Regional del Callao como la Municipalidad de Ventanilla deberían adoptar medidas preventivas, emitir alertas a la población y promover evaluaciones más rigurosas que se ajusten a los estándares establecidos por el Instituto Nacional de Calidad (Inacal). Indicó además que estas acciones deben desarrollarse con la participación y supervisión del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA).
Por su parte, el ecologista Arturo Alfaro sostuvo que la Dirección Regional de Salud (Diresa) y la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) del Callao también deben participar en la toma de muestras del canal ubicado en la zona afectada. Agregó que la Autoridad Nacional del Agua (ANA) también debe realizar estudios técnicos en el mar de Ventanilla para determinar el alcance de la contaminación y sus posibles impactos en el ecosistema marino.
Respuesta de Sedapal
Prensa Chalaca se comunicó con Sedapal buscando respuestas, pero la empresa estatal se deslindó de toda responsabilidad indicando que la muestra no fue tomada dentro de la PTAR Ventanilla.
“Si tiene residuos fecales pueden ser muchos contaminantes que hayan provocado la aparición de ese elemento en las aguas de mar”, precisó la representante de Sedapal. Asimismo, se comprometió a facilitarnos el ingreso a la planta para poder tomar una nueva prueba, sin embargo, al cierre del informe, no se concretó y dejaron de responder.
Al respecto, el ambientalista Arturo Alfaro explicó que la respuesta de Sedapal no coincide con los resultados de laboratorio.
“El canal pasa desde la Planta de Tratamiento de Sedapal hasta el mar por máximo 2 kilómetros y en ese camino hay algunas industrias, pero son mayormente metalmecánicas o almacenes, donde no tienen más de 5 trabajadores, entonces lo que ellos ocupen en sus baños no te va a generar más de 3 millones de coliformes en el canal, es un imposible”, explicó, para concluir que lo que está fallando sería la PTAR de Sedapal en Ventanilla y lo excedente que no podrían tratarlo estaría siendo derivado al canal.
La presencia de bacterias fecales, mercurio y fauna marina muerta no solo evidencia una posible crisis ambiental, sino también un riesgo latente para miles de familias que viven, trabajan y consumen recursos provenientes de esta zona costera. Hoy, la gran pregunta sigue sin respuesta: ¿cuánto tiempo más deberán esperar los vecinos para que las entidades responsables actúen y eviten que la contaminación siga avanzando sobre uno de los ecosistemas más importantes del Callao?