En el Callao, un problema que muchos chalacos ignoran podría terminar en algo grave: perder los dientes. La caries dental, que suele empezar sin dolor ni señales evidentes, avanza poco a poco hasta dañar completamente las piezas dentales. Lo más preocupante es que, cuando aparecen molestias, el daño ya está avanzado. Manchas en los dientes, sensibilidad al frío o al dulce y pequeños dolores pueden ser las primeras alertas que los chalacos no deben dejar pasar si quieren evitar complicaciones mayores en su salud bucal.
Este problema se origina por la mezcla de bacterias en la boca con el consumo frecuente de azúcares, lo que genera ácidos que destruyen el diente desde adentro. Un mal cepillado, no usar pasta con flúor o descuidar la higiene diaria acelera este proceso. En niños chalacos, el riesgo es mayor, ya que muchas veces no hay supervisión adecuada. Incluso los llamados “dientes de leche” pueden afectar la formación de los permanentes si no se cuidan, generando problemas futuros como mala alineación, infecciones y dolores constantes.
Desde el Seguro Social de Salud advierten que la caries sí se puede prevenir con hábitos simples: cepillarse al menos dos veces al día, reducir el consumo de dulces y acudir regularmente al odontólogo. Detectarla a tiempo evita tratamientos complicados, infecciones e incluso la pérdida definitiva de piezas dentales. El llamado a los chalacos es claro: no esperar al dolor para actuar, porque cuando llega, muchas veces el daño ya es irreversible y afecta la calidad de vida.

