El uso de motos y scooters eléctricos se ha multiplicado en los últimos años en el Perú, pero gran parte de los conductores aún desconoce las normas que regulan su circulación. Esta falta de información genera confusión y expone a sanciones que pueden superar los S/ 2.000, además de riesgos en la seguridad vial. En este contexto, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) ha establecido un marco legal específico para diferenciar entre motos eléctricas, que sí requieren documentación obligatoria, y scooters o patinetas eléctricas, que son consideradas vehículos recreativos.
Desde diciembre de 2018, mediante el Decreto Supremo N.° 019-2018-MTC, las motos eléctricas están incorporadas al Reglamento Nacional de Vehículos. Esto significa que deben contar con placa, tarjeta de propiedad, brevete y SOAT, además de pasar inspección técnica vehicular en algunos casos. Su clasificación varía entre categoría L1 (máx. 50 km/h) y L3 (más de 50 km/h), ambas con inscripción obligatoria en la SUNARP. En contraste, los scooters y patinetas eléctricas no requieren placa ni licencia, pero tampoco pueden circular por vías públicas, limitándose a espacios privados o recreativos.
El incumplimiento de estas normas puede derivar en multas que van desde S/ 336 hasta S/ 2.100. Entre las infracciones más graves figuran conducir sin brevete o sin inspección técnica vehicular, ambas con sanciones de S/ 2.100. También se penaliza circular sin placa o sin SOAT con S/ 504, manejar en sentido contrario con S/ 504 y usar ciclovías con S/ 336. Además, está prohibida la participación en competencias de velocidad no autorizadas, que implica una multa de S/ 1.008.
El MTC subraya que estas disposiciones buscan ordenar la circulación de vehículos eléctricos y reducir accidentes de tránsito. Asimismo, advierte que pese al crecimiento del mercado, muchos usuarios desconocen que las motos eléctricas no están exentas de los mismos requisitos que rigen para motocicletas convencionales. Con estas regulaciones, la entidad espera garantizar un uso seguro y responsable de estas unidades, sin afectar la movilidad urbana ni poner en riesgo a peatones y ciclistas.

