Cada 10 de junio, en el Perú se conmemora el Día Nacional de la Prueba del VIH con el objetivo de sensibilizar a la población sobre la importancia del diagnóstico temprano y mejorar el acceso al tamizaje de infecciones de transmisión sexual (ITS) y del VIH. Una de las principales estrategias de prevención por parte del Ministerio de Salud (MINSA) incluye la realización de campañas gratuitas de pruebas rápidas, que ofrecen resultados en menos de 30 minutos de forma confidencial. El diagnóstico oportuno es clave para iniciar tratamientos a tiempo y frenar la cadena de transmisión del virus.
El Minsa ha implementado múltiples acciones para reducir las tasas de ITS y VIH en el país, priorizando la atención en el primer nivel de salud y en espacios comunitarios. Entre estas medidas se encuentran sesiones de consejería, actividades educativas, entrega de preservativos y la atención en campañas de tamizaje. Asimismo, las brigadas móviles urbanas (BMU) salen a las calles y a zonas de socialización para acercar los servicios de prevención a las poblaciones más expuestas al virus, especialmente hombres que tienen sexo con hombres (HSH), trabajadoras sexuales (TS) y mujeres trans (MT).
Según cifras oficiales, solo en lo que va del año se han realizado más de 15 000 pruebas rápidas de VIH dirigidas a estas poblaciones clave, como parte de una estrategia que busca aumentar la cobertura y romper barreras de acceso a los servicios de salud. Estos esfuerzos responden a la necesidad de detectar casos ocultos, ya que muchas personas pueden vivir con el virus sin saberlo. La detección temprana no solo protege a quienes viven con el VIH, sino también a sus comunidades.
Actualmente, el Minsa estima que en el Perú viven aproximadamente 110 000 personas con VIH (PVV), de las cuales más de 94 000 ya acceden a tratamiento antirretroviral gratuito en más de 330 establecimientos del sistema de salud pública a nivel nacional.

