Un análisis genómico a los tumores de 871 personas que nunca fumaron ha revelado una fuerte relación entre la contaminación del aire y el cáncer de pulmón. Publicado por la revista científica Nature, el estudio encontró que vivir en zonas contaminadas puede alterar el ADN, lo que explicaría por qué uno de cada cuatro casos de este tipo de cáncer afecta a personas que nunca han fumado.
Los investigadores identificaron patrones específicos de mutaciones genéticas en los tumores, conocidas como “firmas mutacionales”, causadas por la exposición a ambientes tóxicos. Al comparar estos datos con los niveles de polución del aire en 28 regiones de África, Asia, Europa y Norteamérica, concluyeron que quienes vivían en áreas más contaminadas presentaban más mutaciones, lo que incrementa el riesgo de desarrollar cáncer.
Este hallazgo es especialmente relevante en Asia oriental, donde los casos de cáncer pulmonar en no fumadores han aumentado en los últimos años. “Estamos observando una preocupante tendencia global”, señaló Ludmil Alexandrov, profesor de la Universidad de California en San Diego y uno de los líderes del estudio, junto a María Teresa Landi del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) de EE. UU.
La investigación destaca por su alcance global y por aplicar herramientas genómicas para rastrear el impacto de factores ambientales. Según Marcos Díaz-Gay, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) de España, “a mayor contaminación, mayor número de mutaciones”, lo que eleva las probabilidades de que una de ellas derive en cáncer.

