A pocos días de las elecciones, el Ministerio Público advirtió sobre las severas sanciones para quienes cometan delitos electorales, los cuales pueden llegar hasta los 10 años de prisión.
Según la Fiscalía, suplantar a un votante o comprar votos puede ser castigado con hasta 4 años de cárcel. Estas prácticas buscan alterar la voluntad del elector y son consideradas delitos graves.
Uso de violencia o amenazas
El Ministerio Público señaló que la coacción al elector, es decir, obligar o presionar a alguien para votar de cierta manera, también puede recibir hasta 4 años de prisión, especialmente si hay amenazas o violencia.
Ataques al proceso electoral
Las sanciones son aún más severas cuando se afecta directamente el proceso. Alterar o destruir material electoral puede ser castigado hasta con 8 años de cárcel, mientras que impedir el desarrollo de las elecciones puede llevar a penas entre 3 y 10 años.
Incluso portar armas durante el proceso electoral puede implicar penas de hasta 1 año de prisión, según lo informado.
La Fiscalía exhortó a la ciudadanía a denunciar cualquier irregularidad. Estos delitos no solo afectan una votación, sino que ponen en riesgo la democracia y la tranquilidad de todos los ciudadanos.