Un nuevo estudio ha encendido la conversación sobre el dolor menstrual, al señalar que los cólicos pueden ser tan intensos como un ataque al corazón. Así lo afirmó el profesor John Guillebaud, especialista en salud reproductiva del University College de Londres, quien describió la dismenorrea —dolor menstrual severo— como un padecimiento que afecta de forma profunda la calidad de vida de millones de mujeres, y que no ha sido tratado con la seriedad que merece en la medicina.
Según el experto, aproximadamente una de cada cinco mujeres sufre de dismenorrea, y en los casos más graves, el dolor puede ser tan incapacitante que impide a las pacientes moverse o incluso las lleva a gritar de agonía. Algunas describen sensaciones comparables o incluso peores que una hernia discal. Condiciones como la endometriosis suelen estar detrás de estos síntomas extremos, pero incluso en casos sin diagnóstico clínico, el dolor puede ser brutal.
El profesor Guillebaud subraya que este sufrimiento ha sido históricamente minimizado, especialmente por parte de los hombres. “No se le ha dado la centralidad que debería tener”, afirmó. Por su parte, la Dra. Annalise Weckesser agregó que el dolor menstrual ha sido durante mucho tiempo considerado exagerado o incluso como una “histeria femenina”, lo que ha impedido su visibilización y adecuado tratamiento.
Ambos especialistas coinciden en que es urgente hablar de salud menstrual con seriedad, especialmente entre adolescentes, ya que el desconocimiento persiste. La falta de educación sobre el tema contribuye a normalizar un dolor que, en realidad, podría estar indicando problemas médicos serios. El mensaje es claro: la menstruación no debe doler así, y es hora de escuchar y atender este sufrimiento.

