Tomar una bebida azucarada al día puede incrementar el riesgo de calvicie en los hombres hasta en un 57%, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Nutrients por investigadores de la Universidad de Tsinghua, en Beijing. El análisis, basado en una encuesta a 1028 hombres entre 18 y 45 años, encontró una asociación significativa entre el consumo frecuente de refrescos y bebidas con alto contenido de azúcar añadida y la pérdida acelerada del cabello.
Los expertos explican que el exceso de azúcar puede generar resistencia a la insulina, lo que reduce la circulación sanguínea hacia los folículos pilosos, afectando su funcionamiento. Incluso consumir de una a tres bebidas azucaradas por semana incrementa el riesgo de pérdida de cabello en un 21%, y de cuatro a siete veces, en un 26%. Se sugiere que bebidas como energizantes, café o té endulzado también podrían tener efectos similares, aunque no se observó ese riesgo con las bebidas dietéticas.
Además, el estudio encontró una relación entre el consumo de estas bebidas y la salud mental. Los hombres que bebían más gaseosas presentaban mayores niveles de ansiedad y depresión, lo cual podría agravar el impacto emocional de la calvicie. En los casos más extremos, quienes tomaban tres gaseosas al día tenían hasta un 25% más de riesgo de depresión.
Aunque los investigadores no pueden confirmar una relación causal directa entre las bebidas azucaradas y la pérdida de cabello, advierten que el desconocimiento sobre sus efectos nocivos, especialmente entre los jóvenes, podría estar favoreciendo este fenómeno. Aunque no hallaron que una dieta saludable prevenga la calvicie, los autores sugieren seguir investigando para entender mejor el impacto de la alimentación en la salud capilar.

