La mañana del viernes 4 de julio, un accidente alteró la rutina en el cruce de Ferroles con Gambetta, en dirección al Callao. Un motociclista salió despedido por los aires tras un violento impacto y cayó a un costado de la vía, mientras su moto quedó destrozada metros más atrás.
Testigos grabaron la escena con sus celulares. En las imágenes se ve al joven tendido en el suelo, sin reacción, y a varias personas acercándose, algunas con evidente nerviosismo. Entre el caos, una mujer se destacó por su actitud: ayudó a los muchachos que intentaban asistir al herido. “¡Así se hace, señora!”, se oye decir a alguien fuera de cámara, reconociendo su gesto solidario.
No se observó presencia inmediata de autoridades ni personal médico. Solo los vecinos y transeúntes reaccionaron ante la emergencia, intentando ayudar como podían.
Todo ocurrió en segundos. El cruce, siempre cargado de tránsito pesado, volvió a ser escenario de un accidente que deja una lección clara: en el Callao, basta un instante para que la rutina se convierta en tragedia.

