Penas entre 1 y 3 años.
En el Callao y otros puntos de Lima, hay quienes creen que “hacerla” con la luz no trae consecuencias, pero están muy equivocados. Alterar el medidor eléctrico o hacer una conexión clandestina a la red no solo es peligroso: es un delito penado con hasta tres años de prisión, advierte Pluz Energía Perú, empresa responsable del suministro eléctrico en el primer puerto.
No es “una criollada”, es hurto
El llamado “hurto de energía” incluye todo tipo de manipulación del medidor, empalmes ilegales o alteraciones en la red para pagar menos. Aunque algunos lo ven como un ahorro, la realidad es otra: ponen en riesgo sus vidas, la de sus vecinos y la calidad del servicio para todos. Solo en 2023, se perdieron más de 100 millones de soles por estas prácticas, ¡dinero que pudo usarse para mejorar el servicio eléctrico!
¿Qué te puede pasar si haces esto?
-Entre uno y tres años de cárcel.
-Te hacen pagar toda la energía robada.
-Te aplican multas adicionales.
-Te cortan el servicio sin derecho a reclamo.
Y eso sin contar el peligro real: una conexión mal hecha puede causar cortocircuitos, incendios y hasta muertes por descarga eléctrica. ¿Vale la pena arriesgar tanto?
Los más afectados somos nosotros mismos
En el Callao, muchos de estos “arreglos” caseros terminan provocando apagones constantes. ¿Te ha pasado que justo en la noche se va la luz? ¿Que se malogra tu refrigeradora o tu tele? Pues muchas veces se debe a que alguien en el barrio está jalando luz ilegalmente.
Pluz Energía detalla que el 69% de los casos detectados ocurren en casas, pero los mayores daños económicos vienen de comercios e industrias que también se las ingenian para robar energía. Eso perjudica a todos porque impide que se invierta en mejorar el servicio o ampliar las redes.
Las conexiones ilegales:
-Aumentan el riesgo de choques eléctricos.
-Pueden causar incendios en casas y negocios.
-Hacen que los cortes de luz sean más frecuentes.
-Dejan a barrios enteros a oscuras y en inseguridad.
Y en época de lluvias, el riesgo se multiplica: si el agua toca un cable mal instalado, puede convertirse en un peligro mortal.

