En una investigación genealógica publicada por The New York Times, el linaje del papa León XIV dejó al mundo boquiabierto: es descendiente lejano del Mariscal Antonio José de Sucre, héroe fundamental en la independencia del Perú.
El rastreo de sus raíces, liderado por American Ancestors y el Cuban Genealogy Club de Miami, revela que el pontífice comparte ancestros con el militar que selló la victoria patriota en la batalla de Ayacucho, en 1824. La conexión surge por el lado materno, a través de la familia Arana, cuya línea llega hasta María Manuela de Alcalá, esposa de Vicente Sucre y madre del libertador.
La historia del papa no solo enlaza con héroes de la emancipación americana, también está marcada por la diversidad. Al menos 17 de sus antepasados fueron afrodescendientes —entre ellos mujeres esclavizadas que luego se convirtieron en propietarias—, lo que configura un árbol genealógico que cruza España, Francia, Haití, Cuba y Estados Unidos.
Por el lado paterno, el pontífice tiene raíces sicilianas y francesas. Por el materno, cuatro generaciones nacieron en La Habana. En medio de esa mezcla emerge una figura inesperada: un papa con sangre latinoamericana, con conexión directa a la historia del Perú.
León XIV no solo lleva sotana, también carga en sus venas un legado de luchas, migraciones y libertad.

