Marlon Cahuana Huertas, tripulante de la embarcación pesquera Carmencita, vivió momentos críticos la mañana del 16 de julio. Mientras realizaba labores de pesca en altamar, sufrió una fractura en la rodilla izquierda que lo dejó inmovilizado, con un dolor agudo que impedía cualquier movimiento. La embarcación, perteneciente a la empresa Exalmar S.A.A., se encontraba lejos de la costa, sin posibilidad de atención inmediata.
Frente a la gravedad del accidente, el patrón del barco lanzó un llamado de emergencia. La respuesta no tardó en llegar desde el Callao. La Capitanía de Puerto activó los protocolos de evacuación médica y desplegó a la patrullera de costa Sama con personal naval especializado a bordo.
El mar estaba agitado, pero la patrullera logró llegar hasta la Carmencita, evacuar al herido y trasladarlo de manera segura hasta el puerto chalaco. Una vez en tierra firme, Marlon fue derivado a una clínica local para recibir atención médica profesional.
La operación, silenciosa pero eficaz, puso en evidencia la importancia de contar con una autoridad marítima presente y preparada. Desde el Callao, la Marina de Guerra del Perú volvió a demostrar su compromiso con la vida humana en el mar, protegiendo a quienes enfrentan cada día los riesgos del océano para llevar sustento a casa.

