Madre llega desde Puno para buscarla
El asfalto de la Calle 10, en la Plaza de Armas de Ventanilla, es hoy el escenario de una de las historias más desgarradoras que ha reportado el Primer Puerto en lo que va del año. Luz Marina Tizcona Paza ha cruzado medio país, desde las gélidas tierras de Huancané, Puno, impulsada por un solo motor: encontrar a su hija de cuatro años, la menor de iniciales B.C.T., quien le fue arrebatada violentamente de los brazos el pasado 2 de septiembre.
El principal señalado por este acto es Omar Chipana Condori, quien, según el relato de la madre, irrumpió en una reunión de comerciantes en Puno y subió a la niña a un auto blanco. Lo que comenzó como una sustracción forzada en el sur, hoy tiene un rastro de esperanza en el Callao. Gracias a la interoperabilidad del sistema GisMinsa, se ha confirmado que la menor fue vacunada el pasado 8 de febrero en el Centro de Salud «Defensores de la Patria». El registro ubica a la niña y a Omar Chipana Condori en la Manzana A de Félix Moreno Carrizales, en Ventanilla.
Cifras rojas en el Callao
El caso de la pequeña B.C.T., no es un hecho aislado. Según datos del Ministerio Público del Callao, solo entre enero y febrero de este año se han registrado 24 denuncias por el delito de sustracción de menor dentro de la jurisdicción chalaca. Por su parte, la Región Policial del Callao (PNP) reporta que ya se han formalizado 7 denuncias específicas bajo esta modalidad en este primer bimestre. Estas estadísticas reflejan una crisis de seguridad familiar donde los menores son vulnerados en sus derechos tras ser alejados de su entorno protector por padres que, como Omar Chipana Condori, ignoran los mandatos legales.
El perfil del captor
El nombre de Omar Chipana Condori ya figuraba en el radar de la madre por un historial de desapego. Luz Marina denuncia que el sujeto nunca aportó económicamente para las necesidades básicas de la niña. Sin embargo, en un aparente acto de control, decidió sustraerla. La investigación policial detalla un agravante: la menor de 4 años no ha sido matriculada en el sistema educativo para el presente año escolar, una estrategia de Omar Chipana Condori para mantenerla en la semiclandestinidad.
El peso de la ley: «Acto de apartar injustificadamente»
En declaraciones exclusivas para Prensa Chalaca, el fiscal especializado en violencia contra las mujeres e integrantes del grupo familiar, Raúl Francisco Mejía Tadeo, explicó el marco legal que acorrala a Omar Chipana Condori.
El letrado señaló que el caso encaja en el Artículo 147° del Código Penal, precisando que «debemos entender por sustracción el acto de apartar injustificadamente al menor del ámbito de protección de quien ejerce la patria potestad legalmente en un momento concreto».
El especialista fue enfático al describir que este ilícito implica que el menor quede fuera del alcance o dominio de quien lo custodia, incorporándolo el sujeto activo bajo su propio dominio sin autorización. Sobre la sanción, Mejía recordó que la ley es clara: «El que, mediando relación parental, sustrae a un menor de edad o rehúsa entregarlo a quien ejerce la patria potestad, será reprimido con pena privativa de libertad no mayor de dos años». Además, aclaró que esta pena se aplica incluso si el padre no ha sido excluido judicialmente de la patria potestad.
Un grito desde el sur hasta el puerto
«Yo no conozco Lima, es la primera vez que vengo al Callao, pero no me iré sin mi princesa», dice Luz Marina, cuya voz se quiebra al recordar que su hija cumplió 4 años el pasado 5 de enero en cautiverio. La tía de la menor lanzó un mensaje directo al captor: «Omar Chipana, si tienes corazón, preséntate. La bebé no está estudiando. Da la cara».
La Policía de la Comisaría de Ventanilla ya ha realizado acciones de búsqueda en el sector de Carrizales, pero la falta de un domicilio fijo del sujeto dificulta su captura. Se sospecha que Omar Chipana Condori estaría recibiendo ayuda de terceros para ocultar a la niña.
¿LA HAS VISTO? La menor de iniciales B.C.T., tiene 4 años, es de tez trigueña y muy vivaz. Si usted tiene información sobre su paradero o el de Omar Chipana Condori, comuníquese de inmediato al 953 063 516 o acérquese a la dependencia policial más cercana. El Callao no debe ser refugio para quienes vulneran los derechos de los niños.