Muchos chalacos que han dedicado su vida al trabajo duro en el terminal portuario, las fábricas de la Av. Argentina o en obras de construcción, sueñan con un descanso digno. Este 2026, la jubilación anticipada se presenta como una opción real para quienes no quieren esperar hasta los 65 años, siempre que cumplan con ciertos requisitos en la ONP o su AFP.
Si estás en la ONP (Sistema Nacional) Para los afiliados al Decreto Ley 19990, la edad mínima para pedir la jubilación adelantada es de 55 años, tanto para hombres como para mujeres. Pero ojo, vecino: debes acreditar al menos 25 años de aportes (300 unidades).
Un dato clave para este año es que el monto máximo de la pensión subió a S/1,000 mensuales. Sin embargo, ten en cuenta que por cada año que te adelantes a los 65, se te descontará el 4% de tu pensión de forma permanente. El trámite es sencillo: puedes ingresar a la web de la ONP y solicitar una videollamada para que un asesor te guíe sin salir de casa.
Si estás en una AFP (Sistema Privado) Aquí las opciones son más variadas, especialmente si te quedaste sin «chamba» o trabajas en zonas de riesgo:
Por Desempleo (REJA): Si tienes al menos 55 años y llevas 12 meses seguidos sin trabajar, puedes solicitarla.
Ordinaria: Desde los 50 años, si tu fondo es lo suficientemente grande para darte una pensión digna.
Actividades de Riesgo: Si trabajas en construcción civil o minería, puedes jubilarte desde los 50 años (o incluso 45 en minería subterránea).
¿Qué documentos necesitas?
Para empezar, debes tener a la mano tu DNI, tu constancia de aportes y, si vas por la vía de desempleo, una declaración jurada. En la AFP, podrás elegir entre recibir una pensión mensual o retirar el 95.5% de tu fondo, dejando un 4.5% para asegurar tu atención en EsSalud.
Antes de firmar cualquier papel, asesórate bien. Jubilarse antes de tiempo significa recibir un monto menor cada mes. Evalúa si tu fondo en la AFP o tus años en la ONP son suficientes para vivir tranquilo. El Callao es tierra de gente chambeadora, y tras años de esfuerzo, te mereces un retiro que no te deje «ajustado».