Una gran inundación sorprendió a comerciantes y transeúntes la tarde del martes 1 de julio en la intersección de la avenida Colectora con la avenida Pacasmayo, en el Callao. La rotura de una tubería de agua potable formó una especie de piscina que cubrió la pista, impidiendo el paso de vehículos, peatones y madres con coches. El agua llegó hasta las veredas y obligó a varios negocios a cerrar temporalmente.
El tránsito fue restringido por agentes de serenazgo de la Municipalidad del Callao, quienes desviaron a los vehículos que se dirigían hacia Bocanegra. Algunos conductores se arriesgaron a pasar entre el agua, mientras los comerciantes intentaban evitar que el líquido ingresara a sus locales. Vecinos de la zona expresaron su molestia por los daños y la falta de atención inmediata.
Afortunadamente, no se reportaron olores fétidos, lo que hizo suponer a los vecinos que se trataba de agua potable. Sin embargo, criticaron la demora en la respuesta de las autoridades y reclamaron una rápida solución, pues el aniego interrumpió actividades comerciales y expuso a los residentes a riesgos innecesarios.
Sedapal emitió un comunicado indicando que el aniego fue ocasionado por la rotura de una tubería de agua potable de 4 pulgadas, producto de trabajos realizados por una empresa contratista de Pluz Perú. Aseguraron que el problema fue controlado y reparado el mismo día, y que no hubo predios afectados. Añadieron que se utilizó maquinaria especializada para succionar el agua acumulada y que el servicio fue restablecido progresivamente.

