El agua de chía con limón se ha convertido en una de las bebidas más populares de TikTok entre quienes buscan bajar de peso y reducir la hinchazón abdominal. Sin embargo, especialistas citados por The New York Times advierten que sus efectos no son milagrosos. La bebida puede aportar fibra y favorecer la sensación de saciedad, pero no existe evidencia de que por sí sola acelere la quema de grasa o produzca una pérdida significativa de peso.
La gastroenteróloga Sophie M. Balzora, de NYU Langone Health, explicó que las variaciones inmediatas en la balanza después de consumir agua de chía pueden deberse principalmente a la pérdida de líquidos o a un aumento de las evacuaciones intestinales, y no necesariamente a una reducción de tejido adiposo. En ese sentido, el eventual descenso de peso estaría relacionado con un menor consumo de calorías cuando la fibra ayuda a prolongar la sensación de saciedad.
Donde sí puede tener un beneficio concreto es en la salud digestiva. Las semillas de chía contienen fibra soluble e insoluble: al entrar en contacto con el agua, forman una sustancia gelatinosa que puede aumentar el volumen de las heces y favorecer el tránsito intestinal. La nutricionista Amanda Lynett incluso las considera una alternativa habitual para personas con estreñimiento, aunque recomienda acompañar su consumo con suficiente hidratación y una alimentación equilibrada.
Los especialistas también recomiendan evitar consumir grandes cantidades de chía seca, debido a que las semillas absorben líquido y pueden provocar hinchazón o molestias digestivas. Por ello, hidratarlas previamente puede ser una opción más adecuada. En conclusión, el agua de chía puede formar parte de una alimentación saludable y contribuir a la saciedad y la regularidad intestinal, pero no es una bebida quemagrasa ni un método rápido para perder peso.