Lo que debía ser una celebración de fe terminó en un acto de abuso. La imagen de San Pedro, fue retirada violentamente del muelle artesanal, a pesar del rechazo de los pescadores. Sujetos desconocidos se llevaron la imagen sagrada, ignorando la tradición, la historia y el derecho de la comunidad a decidir cómo vivir su fe.
Los pescadores, indignados, gritaban entre lágrimas y protestas, presumiendo que la orden de retirar la imagen vino del municipio. “¡Usted no puede hacer lo que le da la gana, señor Spadaro!”, exclamó una manifestante. “Está haciendo lo que quiere con la población chalaca”, reclamaban, señalando a la autoridad edil.
En respuesta, el alcalde Pedro Spadaro declaró: “Las festividades no hay que politizarlas… la única que tiene voz y voto es la hermandad. Nosotros como Municipalidad solo apoyamos”. Añadió que todo se coordinó con la Hermandad de San Pedro y la Iglesia, y lamentó que, según él, “algunas personas malas estén lanzando malos comentarios”.
Mientras tanto, el pueblo pescador denuncia imposiciones arbitrarias que atentan contra su identidad, su fe y su derecho a ser escuchado.

