Corte de Luz en Ventanilla ventanilla · hasta las 09:56
EN VIVO · Pulso del Callao · Jue 18 jun · 23° parcialmente nublado

El tren de Petro que busca desafiar al Canal de Panamá: Colombia apuesta por un corredor de US$ 16 mil millones



El gobierno de Gustavo Petro puso en marcha uno de los proyectos más ambiciosos de infraestructura de las últimas décadas en Colombia: un tren interoceánico que pretende conectar el océano Pacífico con el mar Caribe atravesando la selva del Chocó.

La propuesta fue presentada oficialmente por la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas Mantilla, y difundida por Petro en su cuenta de X.

El proyecto contempla un corredor férreo de 222,3 kilómetros entre Juradó y Titumate, acompañado por puertos, plataformas logísticas y redes de fibra óptica.

La apuesta colombiana
El Gobierno colombiano sostiene que el proyecto podría convertirse en una alternativa estratégica frente a los problemas que enfrenta el Canal de Panamá debido a las sequías y restricciones operativas registradas en los últimos años.

“Es un complemento al canal de Panamá”, afirmó Petro al anunciar el inicio de los estudios de factibilidad del corredor en el Darién colombiano.

Según cifras oficiales, el proyecto podría beneficiar de manera directa a unas 258 mil personas mediante empleo, comercio y conectividad regional. Además, el corredor buscaría movilizar hasta 25 millones de toneladas de carga entre ambos océanos.

El costo millonario
La magnitud del proyecto también se refleja en las cifras.

Diversos medios colombianos especializados estiman que la inversión podría superar los 60 billones de pesos colombianos, equivalentes a aproximadamente US$ 16.200 millones.

La obra incluiría túneles, viaductos, terminales portuarios y conexiones multimodales en una de las zonas geográficas más complejas de América Latina.

Para muchos expertos, el principal desafío no será únicamente financiero, sino también ambiental y político.

Dudas y críticas
El anuncio no estuvo exento de cuestionamientos.

Medios como Infobae Colombia y El Colombiano recogieron críticas de congresistas y especialistas que consideran que el proyecto fue presentado sin suficiente detalle técnico y a pocos meses del fin del mandato de Petro.

La congresista colombiana Katherine Miranda ironizó en redes sociales señalando que el trazado divulgado por Petro parecía “hecho en Paint”, luego de que el mandatario publicara una línea sobre Google Maps mostrando la posible ruta ferroviaria.

Además, ambientalistas han advertido sobre los riesgos de intervenir el Darién y el Chocó biogeográfico, considerados ecosistemas de enorme biodiversidad y alta sensibilidad ecológica.

El impacto global
El tema ya empezó a llamar la atención fuera de Colombia. Medios internacionales y regionales especializados en economía e infraestructura comenzaron a analizar el proyecto por sus posibles efectos sobre las rutas comerciales del continente.

Incluso plataformas financieras internacionales han seguido de cerca la estrategia ferroviaria del gobierno Petro y su acercamiento a inversiones extranjeras para obras de gran escala.

La discusión aparece además en un contexto de fuerte competencia logística en América Latina.


México impulsa el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec; Perú avanza con el desarrollo del Puerto de Chancay; y ahora Colombia busca posicionarse como una nueva bisagra comercial entre Asia y América.

¿Puede competir con Panamá?
Por ahora, especialistas consideran improbable que un corredor ferroviario sustituya la capacidad del Canal de Panamá, una de las rutas marítimas más importantes del planeta.

Jorge Luis Quijano, exadministrador del canal panameño y referente internacional en logística marítima, ha señalado en distintos foros que estas iniciativas pueden funcionar como corredores complementarios, pero no reemplazar el flujo marítimo global que maneja Panamá.

Aun así, el proyecto colombiano sí podría captar parte del transporte regional de carga y convertirse en una alternativa en momentos de congestión o crisis climática.

La gran pregunta es si Colombia tendrá el tiempo, el financiamiento y la estabilidad política necesarios para convertir la idea en realidad.